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Vamos a hacer un recorrido diacrónico para averiguar qué otros poetas se han inspirado en el mito de Faetón en su obra literaria. Buscaremos tanto en la literatura española como en otras literaturas europeas.


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----------------------- -SIGLO XVI------------------------


  • Emblemas. ALCIATO, (1531)

Emblema nº 50. Temeritas.

In praeceps rapitur, frustra quoque tendit habenas
Auriga, effraeni quem vehit oris equus.
Haud facile huic credas, ratio quem nulla gubernat,
Et temere proprio ducitur arbitrio.


Emblema nº 56. In temerarios.

Aspicis aurigam currus Phaethonta paterni
Ignivomos ausum flectere Solis equos;
Maxima qui postquam terris incendia sparsit,
Est temere insesso lapsus ab axe miser.
Sic plerique rotis fortunae ad sidera Reges
Evecti, ambitio quos iuvenilis agit;
Post magnam humani generis clademque suamque,
Cunctorum poenas denique dant scelerum.



  • El cuerpo de Faetón Climene mira, de LOPE DE VEGA.( 1562-1635) (Rox)

A la caída de Faetón
Soneto 91

El cuerpo de Faetón Climene mira,
orillas del Erídano arrojado,
en cuyo pecho mísero, abrasado,
aún dura el fuego de quien humo espira.

Y dice así: «La tierra humilde mira,
hijo famoso, el pensamiento honrado,
con que, de las estrellas abrazado,
a gobernar la luz del cielo aspira».

«Murmura en fin que temerario alzaste
vuelo imposible al sol de quien caíste,
cuyos rayos intrépido miraste».

«Dirá que ciego y ambicioso fuiste,
pero no negará que confirmaste,
muerto en el cielo, que del sol naciste»


A lo largo de este poema, podemos observar la descripción que hace Lope de Vega de la escena donde se muestra que, una vez muerto Faetón, Clímene lo mira caído en la orilla del río y en voz alta lamenta su terrible final.



  • Phaeton to his friend Florio (1591) (Al)


Sweet friend, whose name agrees with thy increase,
How fit a rival art thou of the Spring,
For when each branch hath left his flourishing,
And green-locked Summer's shady pleasures cease,

She makes the winter's storms repose in peace,
And spends her franchise on each living thing,
The daisies sprout, the little birds do sing,
Herbs, gums and plants do vaunt of their release;

So when that all our English wits lay dead
(Except the laurel, that is ever green),
Thou with thy Fruits our barrenness o'erspread,

And set thy flowery pleasance to be seen;
Such fruits, such flowerets of morality,
Were ne'er before brought out of Italy.


Este poema es una dedicatoria a John Florio. No se sabe exactamente quién es el autor real de este soneto, pero se le atribuye generalmente a Shakespeare.
En este soneto, el autor describe un paisaje que dedica a un amigo llamado Florio (floreciente, florecillas).En realidad Florio es un juego de palabras que realiza el autor para compararlo con la estación de la primavera.



  • Poema de Faetón, LUIS CARRILLO Y SOTOMAYOR. (1585-1610) (Andrea)


¿Caíste? Sí, si valeroso osaste.
Osaste, y cual osado en fin caíste;
si el cuerpo entre las nubes escondiste,
tu fama entre las nubes levantaste.

Nombre (¡oh terrible error!), mozo, dejaste
de que a estrella cruel obedeciste.
Lampecie gime tal, tal Febia triste,
una y otra a tu losa verde engaste.

Intentaste, ¡oh gran joven!, como osado;
seguiste al hado que te vio vencido;
caíste, mozo más que desdichado.

Y así, en mi mal gigante, te he excedido,
pues sin haber tus hechos heredado,
cual tú, menos tus llantos, he caído.


Luis Carrillo y Sotomayor utiliza el mito de Faetón para escribir este poema. Utiliza como base del poema la osadía de Faetón para aleccionar al lector sobre cómo puede acabar aquél que se propone realizar una acción que se excede en osadía.
Más concretamente, en la primera estrofa el poeta se dirige a alguien que ha llevado a cabo un acto osado y ha fracasado, aunque ha obtenido la fama.
En la segunda estrofa leemos que tras su muerte queda el recuerdo y la tristeza en sus dos amantes que lo lloran.
En el siguiente terceto recuerda las ideas mencionadas anteriormente y, finalmente, en el último terceto el poeta alude a su situación personal diciendo que su acción ha sido más osada que la de su amigo y que, igual que Faetón, ha terminado cayendo por su atrevimiento.



  • Salió Faetón y amaneció el Oriente , LOPE DE VEGA. (1562-1635) (Gab)


Salió Faetón y amaneció el Oriente
vertiendo flores, perlas y tesoro,
pasó por alto del mar indio al moro
turbado de su luz resplandeciente.

Las montañas de nubes, al poniente,
iban subiendo, y de la Libra al Toro,
cuando cayó, sembrando el carro de oro,
del Erídano claro en la corriente.

Recibióle llorando la ribera,
de su temeridad castigo justo:
que tan alto subir, tan bajo para.

Pero mísero dél, ¿dónde cayera,
si con freno de fuerza, y no de gusto,
la voluntad de una mujer guiara?

En la primera estrofa, Faetón trae el amanecer elevando el carro desde Oriente y recorre el mundo rápidamente de un mar a otro.
En la segunda, las nubes se alzan al oeste, Faetón sube hasta los astros, viajando de la Libra al Toro y finalmente cae ardiendo hasta el Erídano.
En la tercera estrofa, en la ribera se encuentran sus hermanas, las Helíades, que lloran por su caída.
En la última estrofa el poeta utiliza el mito de Faetón como ejemplo, preguntándose cuán peor sería la caída si en lugar de controlar un carro intentara guiar la voluntad de una mujer.



  • Faetón, HERNANDO DE ACUÑA. (1520-1580) (Joan)


Con tal instancia siempre demandaba
el gobierno del sol por solo un día,
que, aunque no convenirle conocía,
Febo al hijo Faetón se lo otorgaba.

Ya el carro y los caballos le entregaba
con que la luz al mundo repartía,
poniéndole delante el mal que habría
si en el camino o en el gobierno erraba.

Mas él, de la oriental casa salido,
fue el orbe y hemisferio traspasando
con furia y con desorden tan extraña,

que el carro, los caballos y él, perdido,
sobre el lombardo Po cayó, abrasando
riberas, aguas, montes y campaña.


Febo ante las constantes demandas de su hijo Faetón por llevar su carro y aún sabiendo los peligros que supondría de no conducirlo con mano experta, le da su permiso para dirigirlo. (1ª estrofa). Febo se lo entrega y Faetón, haciendo caso omiso de las constantes advertencias de su padre, decide conducir el carro (2ª estrofa). Faetón inicia su viaje por el cielo y traspasa el hemisferio con desorden por su inexperiencia. Finalmente, Faetón se precipita en el río Po y el carro cae a la tierra y abrasa riberas, aguas, montes y campaña ( 3ª y 4ª estrofa).





----------------------SIGLO XVII---------------------


  • Al Conde Villamediana, de su Faetón. (1617) (Al.) LUIS DE GÓNGORA (1561-1627)


En vez de las Helíades, ahora
Coronan las Pïérides el Pado,
Y tronco la más culta levantado,
Suda electro en los números que llora.

Plumas vestido ya las aguas mora
Apolo, en vez del pájaro nevado
Que a la fatal del Joven fulminado
Alta rüina, voz debe canora.

¿Quién, pues, verdes cortezas, blanca pluma
Les dio? ¿Quién de Faetón el ardimiento,
A cuantos dora el Sol, a cuantos baña

Términos del océano la espuma,
Dulce fía? Tú métrico instrumento,
Oh Mercurio del Júpiter de España.

Este soneto de Luis de Góngora es un homenaje a la Fábula de Faetón del Conde de Villamediana. Luis de Góngora era muy amigo del Conde de Villamediana y le dedica este poema. En los dos primeros cuartetos el poeta alude al final de la fábula del Conde de Villamediana donde las hermanas de Faetón han sido transformadas en álamos una vez que Faetón se encuentra tendido en el suelo, después de haberse precipitado con el carro desde lo más alto del cielo. En los dos siguientes tercetos el poeta pregunta quién ha podido crear el poema y quién ha arriesgado como Faetón para crear tal poema (difícil en su estilo y complejo en su extensión). El propio poeta se contesta: Tú (v.13), haciendo referencia al Conde de Villamediana y a sus dotes poéticas, métrico instrumento (v.13)


  • A Faetón, JUAN DE ARGUIJO. (1567-1622) (SIlvia)

Pudo quitarte el nuevo atrevimiento,
bello hijo del Sol, la dulce vida;
la memoria no pudo, qu'extendida
dejó la fama de tan alto intento.

Glorioso aunque infelice pensamiento
desculpó la carrera mal regida;
y del paterno carro la caída
subió tu nombre a más ilustre asiento.

En tal demanda al mundo aseguraste
que de Apolo eras hijo, pues pudiste
alcanzar dél la empresa a que aspiraste.

Término ponga a su lamento triste
Climene, si la gloria ganaste
excede al bien que por osar perdiste.

Este poema está dedicado a Faetón, como su propio título indica.
Describe la valentía del personaje y el buen recuerdo que deja al fallecer en la carrera a pesar de que su osadía le arrebató la vida. Destaca que la gloria de la carrera estuvo por encima del fracaso, e incluso fue lo que le hizo alcanzar la fama. Demostró ser hijo de Apolo al serle concedido llevar el carro. Al mismo tiempo también recalca que murió por el peligroso atrevimiento que conllevaba llevar el carro de su "padre" al no tener sus mismas habilidades.



  • Exclama a Júpiter contra unos ojos a quien el mismo Júpiter teme.
Madrigal, FRANCISCO DE QUEVEDO. (1580-1645) (Hada)


Júpiter, si venganza tan severa
tomaste de Faetonte
porque, descaminando el Sol al día,
encendió el río, el mar, el llano, el monte,
¿cuánto mayor conviene,
si tu brazo el valor antiguo tiene,
que la tomen agora tus enojos
de aquellos sin piedad divinos ojos
que abrasan desde el suelo
hombres y dioses, mar, tierra y cielo?
Mas ¿con qué rayos puedes castigallos,
si para fulminar miras con ellos,
si vibras en las nubes sus cabellos,
si padeces sus lumbres con mirallos?
Disimula, sí, de ellos, pues se quejan,
y fulmina la parte que te dejan.

En este Poema Francisco de Quevedo parte del mito de Faetón para censurar los ojos de una dama. En el primer verso pregunta a Júpiter si castigará a la dama con la misma severidad con la que se vengó de Faetón por el desastre que provocó, pues su mirada tiene la misma fuerza y arrasa con todo como el carro de fuego de aquél. En el último verso le pregunta si será capaz, pues esos ojos tienen la misma crueldad que la de él.


  • El hijo del Sol, Faetón. P. CALDERÓN DE LA BARCA. (1600-1681) (Rox)

FAETÓN.— ¡Valedme, cielos!, que es
de vuestros claustros desdoro
que a ellos los celos se atrevan;
o perdonadme si rompo
de la carrera la línea,
alterando el orden todo
del día, que he de seguirla,
o morir en su socorro.

Mas ¿qué es esto? Los caballos
desbocados y furiosos, viéndose abatir al suelo,
soberbios extrañan otro
nuevo camino… Y no, ¡ay triste!,
en esto resulta sólo
el desmán, sino en que ya
la cercanía del solio
de la ardiente luz de tantos
desmandados rayos rojos
montes y mares abrasa.



  • L'été de Rome. ANTOINE GIRARD DE SAINT-AMANT (1594-1661)


Quelle étrange chaleur nous vient ici brûler?
Sommes-nous trasportés sous la zone torride?
Ou quelqu'autre imprudent a-t-il lâché la bride
Aux lumineux chevaux qu'on voit étinceler?

La Terre en ce climat, contrainte à panteler,
sous l'ardeur des rayons, s'entre-fend et se ride,
Et tout le champ romain ne plus qu'un sable aride
D'où nulle fraîche humeur ne se peut exhaler.

Les furieux regards de l'âpre Canicule
Forcent même le Tibre à périr comme Hercule,
Dessous l'ombrage sec des joncs, et des roseaux:

Sa qualité de dieu l'en l'en saurait défendre;
Et le vase natal, d'où s'écoulent ses aux
Sera l'urne funeste, où l'on metra sa cendre.


----------- ----------SIGLO XVIII---------------- -----


-------- -------------SIGLO XIX--------------- --------



-----------------------SIGLO XX----------------------


------------------SIGLO XXI- -----------------

  • Phaeton, PINK NEON FLAVOR

Sunflowers never tickle my feet,
the silence begins to decay.
I hear shadows because my senses
are sailing in delusion.

In multitudes, in every flavor,
I drink from the moonlight,
but this elixir dies.

I must retreat to the heavens,
or my sham may rebuild itself
as my fingers tremble.
I must escape,
or my halo will fade as my spirit
weeps in deathly consonance.

Even though
I know
Helios will help me,
because I'm Phaeton,
who drove the sun chariot to danger,

still I fear his flame will die
before I explode like a nova,
on the devil's axis

for his mistake of thinking
I was a perfect son.



  • Phaeton I, ROBERT DICKERSON

Father said 'No'.
'No, no, no, no, no'!
And gave his fiery head a shake.
But the boy, who was coming of age,
Persisted, saying
'Tomorrow's my birthday-
At what you do with admirable ease
I, too, wish to succeed'.
Should he have resisted?
Probably, but then there'd be no story.

There on the porch of the Eastern pavilion
In the evening before the morning the two stood
Almost touching.
The boy looked up at his father-
Magnificent beyond words
And up into his fathers' eyes.
'Is not my fathers' power
Also captured in my limbs? ' he wondered.
'Father, swear'.
His father looked at his son
Certainly with pride, but through their blue
Drifted doubts like clouds.
'I have made a career, he very seriously explained,
Of chasing mortal maidens
With some success. Content yourself with that-
You will be very good at it, he added, nodding his head.

But the headstrong youth said 'No'.
'No, no, no, no, no! '
He would drive the horses of the sun, this once
It was that, or...or what? Well, never mind.
So the set look fell from the face of glorious Apollo
And the clouds of doubt blew from his eyes
Leaving behind them fields of peerless blue.
And his father looked at his son with pride
Shrugged and not without reluctance handed him the reins
(He was the God of Prophecy, after all)
And as the boy climbed into the amazing, unfamiliar carriage
Whispered 'Godspeed' into the whorl of his ear
While the horses snorted, shook their musical heads
And pawed the ground. hard.



  • Buscando la verdad (Andrea López, 2013)

Retaste a tu destino
buscando la realidad,
y por osado y atrevido
perdiste tu oportunidad.

Tus dos flores se marchitan,
ya no vas a despertar,
y de sus ojos precipitan
lágrimas al recordar.



  • Atrevidos (Almudena Madrid, 2013)

Por miedo a quedar en el olvido
Como Faetón, jovenes engreídos,
Los héroes arriesgaron.
Héctor se enfrentó y la vida perdió.
Con Ayax muerto, el jacinto creció.
Aquiles valiente, en el recuerdo quedó.
Desafortunados sus destinos,
Guiar el carro fue más fácil.
Pues sin haber arriesgado,
los hubiéramos olvidado.
Y así perduran sus tragedias
de manera heroica en las memorias



  • Faetón, estuviste en lo mas alto (Joan Gil, 2013)

Faetón, estuviste en lo más alto.
¿A que hora dudaste de tu ascendencia
Encaminándote a la desdicha?
Tuviste que querer el carro,
Obnubilado la gloria perdiste y
Neciamente la muerte hallaste.



  • Cegado por la osadía. (Hada Pérez, 2013)


Tu padre conducía un tranvía,
decía mi madre,
tu padre marchó a la guerra,
decía mi madre,
tu padre pereció en la guerra,
decía mi madre

Una noche a mi padre
busqué en sueños
y en sueños una noche
lo encontré.

Y me hallaba en un palacio,
las paredes repletas,
repletas de antiguas fotografías,
fotografías de otro tiempo,
tiempo en el que vivió mi padre,
y mi padre aparecía en ellas,
en ellas con antiguos compañeros
y antiguos tranvías.

Y todas las noches le visitaba,
y todas las noches me relataba
viejas historias de aquellos tiempos,
tiempos en los que conducía
su viejo tranvía.

Así fue que una noche
para evitar su reproche,
le propuse conducir su tranvía
y probar que de su sangre provenía
y aunque pegas me ponía
así lo decidí esa noche.

Al alba en la estación principal
me presenté,
y el uniforme a un hombre
le robé,
al alba en la estación principal
el trayecto comencé.

Y feliz recogía a las gentes,
estación tras estación,
Y feliz recogía a las gentes,
ajeno a mi situación.

Pues en ese instante un viejo cruzaba ,
y yo tan cegado estaba
que al viejo arrollé.

Y si bien parecía un simple mendigo
Gaudí resultó ser,
y si bien parecía un simple accidente
en la cárcel terminé.



  • Intento fallido (Silvia Arguedas , 2013)



Comenzaste atrevido,
como resultado, la indiferencia
tu insistencia con doble jugada intencionada,
salió mal parada, al ver que estabas tan pendiente de tu amada
con finalidad desesperada
pierdes las riendas de ese tu amor.
Fallaste, pero al menos lo intentaste.



  • Final inesperado ( Roxana Sarango , 2013)



Admiraron los habitantes de la Tierra,
tal catástrofe que provocó
la ambición de una persona
por saber si su padre era un Dios.


La madre desconsolada
con sus hermanas está,
llorando triste pena
de una persona que no vive más


La Tierra, los mares y el cielo
sorprendidos están
al ver al hijo entre los brazos de la madre
horrorizados por tremendo final.



El dios del Sol asustado se encuentra ya
por las consecuencias que trajo el hijo,
que ahora no vive más.